Muchas veces, cuando se habla de una "obra de arte" se excluye al dibujo como tal, o por lo menos, nuestra mente no la visualiza. El dibujo es tal vez la más clara y pura de las obras de arte, dada su concepción primordial, generadora de nuevas ideas y no por eso un simple inicio, más bien, una materialización del pensamiento. ¿Que puede hacer valer menos al dibujo frente a otras manifestaciones del arte?¿ Será acaso una visión material en la que el soporte determina la calidad o validez de lo que debe ser considerado una obra de arte?. Siendo así, ¿Qué otras manifestaciones se podrían considerar "indignas" de tan ilustre título?. ¿Será que arte es solo aquello que se puede comercializar o para ser más directos, solo aquello que sea apto para la venta? ¿Así como se exige en ámbitos de mercados de exportación que los productos sean homogéneos así tendrá que pasar con el arte acaso?
Volviendo al dibujo, es un arte que se consideraba poco más que un instrumento. Al día de hoy llegan a nuestros ojos bocetos y lineas de maestros del dibujo, en los cuales, se da testimonio de la capacidad creativa y del dominio de las formas y del espacio que dichos maestros poseían y que muchas veces se perdía al ser trasladados a otra técnica. ¿Que sería de las escenas de la Capilla Sixtina si Miguel Ángel no las hubiese pintado al fresco, sino que, haciendo gala de su destreza, solo las hubiese dibujado?

Boceto de Adán, Miguel Ángel.
Es el dibujo, en mi opinión, la más clara representación del pensamiento y de las inquietudes de un artista, conexión directa de la imagen en su cabeza llevada a una superficie. Ahora bien, no por eso voy a decir que el color debe ser excluido de este deseo de expresión inicial. El color y el dibujo pueden ir tan unidos entre si, que no podamos en ocasiones definir si una obra es pintura o dibujo, dicha disertación incluso no debería ser necesaria pues, siendo arte, ¿qué más da que sea?. Ahí tenemos a Lautrec, energía y movimiento, conjugados entre línea y color sobre el espacio.

Henri de Toulouse Lautrec
En conclusión, disfrutemos del dibujo como lo que es, una obra de arte, dibujemos sin pensar que debemos pasar nuestra creación a otra técnica y dibujemos pensando que es la más pura de nuestras concepciones, digna de ser expuesta, apreciada y valorada.