Recuerdo una vez, estando pequeño no me acuerdo que tanto, mi papá estaba viendo un programa en la televisión que trataba de arte chino. En el mismo mencionaban cosas que hoy ya no puedo recordar, mas, las imágenes siguen frescas aun. Lo que si recuerdo es cuando una persona decía que para el artista chino su excelencia llegaba cuando era capaz de captar el soplo de vida del ser humano, su espíritu. En ese entonces mis dibujos no abarcaban otro tema que no fueran los autos antiguos y de carreras y uno que otro paisaje, sin embargo después de ese día yo quise lograr eso que quedó marcado en mi mente y que dirigió mis ganas de saber más y aprender a dibujar: representar el soplo de vida, representar al ser humano.
¿Y por qué el ser humano?. Hay artistas que su pasión es el paisaje, los animales, los elementos, las ciudades, la no figuración, los sentimientos, las pasiones, tantos motivos que tenemos los artistas para crear. La creciente consciencia ecológica ante tantos cambios y la toma de conciencia ante los problemas ambientales proponen un aumento en las obras relacionadas con la naturaleza; la sobrepoblación, los conflictos sociales, este espíritu solitario y negativo del ser humano actual llevará a otros a crear obras de denuncia, de representación de esos sentimientos y sufrimientos. Pero, ¿cuál puede ser la causa o el motivo para crear una obra sobre el ser humano, sobre la criatura causante de tantos problemas para el mundo y para si mismo?
Es el ser humano mismo, esta criatura capaz de encerrar misterios tan grandes, pasiones tan fuertes, sufrimientos tan insoportables y tanta maldad... y tanta bondad al mismo tiempo. Y si nos ponemos a vernos desde el punto de vista fisiológico, tan perfectos en nuestro funcionamiento y tan frágiles (capaces de levantar cosas pesadas pero sangramos con el mínimo roce de una hoja de papel). No es extraordinario el ser humano. La belleza, no importa cual sea nuestro concepto o parámetro, del ser humano que nos atrae nos inspira deseos y pensamientos tan desconocidos. En fin, no es mi intención convencer a nadie de ser retratista o pintor de desnudos, simplemente pensar un poco en lo que somos, en lo maravillosos que somos cada uno de nosotros. Vi un vídeo de un hombre sin brazos, ni piernas, que se creyó abandonado por Dios (o por la naturaleza o espíritu creador si así lo prefiere) y se dio cuenta que en el había ese espíritu, ese soplo de vida y se supo maravilloso. El vídeo o cortometraje se llama "El circo de las Mariposas".
http://www.youtube.com/watch?v=9582NStUdqU (El circo de la mariposa.)


